[Parte 2] Violencia de género: en qué consiste y cómo se produce

en

En el post de la semana pasada ya empezamos a hablar de la violencia de género. Vimos la definición y los motivos generales por los que se produce. Hoy vamos a ver de forma más específica cuál es el proceso que sigue la violencia dentro de la pareja.

Cómo se produce la violencia en la pareja

La violencia en estas relaciones no aparece desde el principio. En los comienzos la relación es totalmente normal y poco a poco van apareciendo muestras de desprecio, celos, agresividad, etc. Si desde el comienzo aparecieran estos comportamientos sería mucho más fácil para la mujer abandonar la relación. El problema principal es que cuando surgen estas conductas ella ya está muy involucrada emocionalmente. Además se encuentra en una situación de sumisión y baja autoestima. Este estado se ha ido tejiendo a lo largo del tiempo como consecuencia del trato que le está dando su pareja.

Llegados a este punto, el hombre se cree con el derecho a ser cuidado, atendido, ella es su propiedad y debe de estar siempre a su disposición. Y por su parte la mujer siente que esta forma de actuar es una muestra de amor. Es su deber y obligación cuidarle, atenderle y estar siempre disponible para él.

Tácticas que utiliza el hombre violento

El hombre violento utiliza una serie de tácticas y formas de actuar para conseguir el control sobre la mujer. el objetivo es provocar en ella un sentimiento de miedo, sumisión y dependencia que le impiden abandonar la relación. Algunas de estas tácticas son:

Aislamiento. De todos el entorno de la mujer. Familia, amigos, compañeros, etc. De esta manera ella no tendrá una red de apoyo a la que acudir a la hora de terminar con la relación. Y tampoco tendrá nadie a su alrededor que le llame la atención sobre lo dañino de su relación.

Desvalorización. Humillaciones que tienen como consecuencia minar la autoestima de la mujer. Provoca inseguridad, sentimiento de inutilidad y la creencia de que sin él no podrá hacer nada y no es nadie.

Demandas triviales. De esta manera acapara la atención de la mujer en todo momento, impidiendo que pueda dedicarse a ella misma.

Culpabilizar a la mujer. Siempre que se comporta de forma violenta le recuerda a la mujer que es por su culpa. Porque le ha hecho perder los nervios, porque se ha puesto una falda demasiado corta, porque ha hablado con un amigo o porque no tiene la cena preparada. En cualquier caso, el motivo por el que él se comporta de esta manera siempre es por culpa de ella. Esto provoca en la mujer un sentimiento de responsabilidad. Llega a creer que él tiene razón y además tiene la necesidad de ayudarle para corregir su comportamiento.

Es muy importante prestar atención a este tipo de conductas para identificarlas. Uno de los mayores peligros de estas relaciones es que una vez que estás sumida en ella es muy complicado darse cuenta de que es dañina y violenta. Por eso es necesaria la ayuda de los demás, que sí pueden ver que la relación está minando a la persona.

La próxima semana, para terminar este ciclo sobre la violencia, hablaré de los motivos que llevan a la mujer a no salir de la relación. Y de qué forma podemos ayudar si conocemos algún caso.

Como siempre espero vuestros comentarios y opiniones. Y si tenéis cualquier duda o sugerencia podéis escribirme a pgarciapsicologa@gmail.com

Hasta la semana que viene!

Carpe diem ★

**Imagen de portada del ilustrador británico John Holcroft**

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *