Las lecciones del deporte

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Un día diferente

Hoy va a ser un día diferente en el blog. Hoy no voy a hablar de cine 🙂

Hace un ratito que he llegado a casa después de estar todo el día en la Caja Mágica. Recinto en el que se celebra el Masters de tenis de Madrid. Y como todos los años no he faltado a la cita (hace 15 años ya, aunque antes se celebraba en el Madrid Arena).

Me gustan bastante los deportes (tengo que admitir que el fútbol me gusta cada vez menos), pero el tenis especialmente. Entre otras cosas porque en mi casa siempre se ha visto tenis y además lo practiqué durante 10 años hace muchos años 😀

Y hoy, una vez más, me he dado cuenta de una cosa: hay jugadores que aunque tengan el marcador totalmente en contra, aunque prácticamente esté perdido….nunca dejan de luchar. Corren a por cada bola, devuelven cada pelota y juegan cada punto como si fuera el definitivo. Y muchas veces, consiguen remontadas totalmente increíbles.

Este tipo de jugadores tienen toda mi admiración, aunque no siempre consigan ganar el partido. Luchan y se esfuerzan hasta el último momento, porque saben que cada punto es importante.

Una vez más…es cuestión de actitud

Cuando ha terminado el partido de Nadal, en la entrevista ha comentado que no ha hecho su mejor partido, y que le había costado mucho ganar. Le preguntaban qué pasaba en su cabeza en esos momentos en los que veía que el partido se le escapaba. Y ha dicho que piensa en cómo jugar y ganar cada punto. Y que tenía que esforzarse para en cada jugada para poder conseguirlo, para superarse. Porque podría perder el partido, pero si no se esforzaba ya tenía el fracaso asegurado.

En ese sentido Nadal es un ejemplo de luchador incansable. Hasta que no termina el partido en ningún momento lo da por perdido. Cuántas veces en el día a día tiramos la toalla pensando que ya poco podemos hacer. O porque requiere un esfuerzo y claro, se está mejor quietecito. Sin meternos en líos. El único problema es que tomando ese camino tenemos el fracaso asegurado. De la otra forma, puede que también perdamos el partido, pero por lo menos lo habremos intentado hasta el último punto.

Y eso es precisamente lo que marca la diferencia. La manera de enfrentarse a cada punto, a cada reto, a cada nuevo día. Siempre, siempre, siempre tienes la opción de elegir tu actitud. Incluso en las peores circunstancias 🙂 Así que no culpes a los demás, a la situación o al mundo de lo que te pasa, porque tus logros, tu bienestar, tu felicidad dependen (por suerte) únicamente de ti.

Hasta la semana que viene!

Carpe diem ★

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