Worldpride. Madrid se llena de orgullo, se llena de AMOR

Desde hoy y hasta el domingo celebramos la WorldPride Madrid. La fiesta del orgullo LGBT. Todavía hay personas que no entienden esta celebración. No entienden que una ciudad pueda llenarse de amor, de diversidad y de tolerancia. No entienden que ojalá no hubiera que celebrarlo, porque eso significaría que no se discriminaría a nadie por amar.

¿Cosa del pasado?

Hay gente que dice que eso es cosa del pasado. Que ya no se discrimina a nadie por su orientación sexual. Pero la realidad es muy diferente. A día de hoy, que nos creemos tan tolerantes, que pensamos que tenemos una cultura muy avanzada, seguimos juzgando, criticando y castigando.

Mientras haya personas a las que les dan una paliza, les insultan, les miran mal, les echan de casa, de un trabajo, de un grupo de amig@s porque han decidido amar a alguien, mientras un “profesional” (atención a las comillas) diga que tienes una enfermedad, una desviación del comportamiento que se puede curar (sí, a día de hoy)….. Significa que hay algo que no está funcionando. Que seguimos sin ser capaces de ponernos en el lugar del otro, de entender que todos somos personas, seres humanos y por lo tanto, todos somos iguales y merecemos el mismo respeto. Seguimos sin entender que cada uno tiene derecho a amar a quien quiera, y que no debería haber nadie que quiera privar de esa libertad tan esencial. Porque como dijo Tom Of Finlad “todos somos hijos de la maravillosa madre naturaleza […] todos deseando amar”.

Películas siempre

Hay muchas películas que nos acercan a las personas que han sufrido por amar a alguien de su mismo sexo. Desde La vida de Adele (maravillosas Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux), Milk (a quien le da vida un genial Sean Penn), Brokeback Mountain (inolvidables Heath Ledger y Jake Gyllenhaal) o Philadelphia (papelón de Tom Hanks). Verlas nos ayuda a ver otra realidad, a entender el sufrimiento de sentirse discriminado, de creerse un bicho raro. Y nos enseñan saber apreciar y  valorar la diversidad.

Como decía al principio ojalá llegue el día en el que no tengamos que celebrar días como estos, porque eso querría decir que vivimos en una sociedad igualitaria. De momento parece que por desgracia eso queda bastante lejos. Pero no puedo dejar de estar orgullosa porque mi maravillosa ciudad se viste de gala, de arcoiris, de semáforos que incluyen, de música, de fiesta, de color y  en definitiva de personas que AMAN (así, con mayúsculas) y que sólo quieren disfrutar de la vida.

Aprovecho para contaros que me marcho unas semanas de vacaciones 🙂 Toca desconectar, viajar, disfrutar de la familia, de los amigos, del mar, del silencio y sobre todo del amor ♥

Nos vemos a la vuelta!

Carpe diem ★

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Brigitte Manrique dice:

    Hola!!

    Me ha gustado mucho tu post! Estoy de acuerdo con muchas de las ideas que planteas en él.

    Opino que nadie tiene el más mínimo derecho a reprochar o juzgar a otra persona por el hecho de enamorarse de alguien de su mismo sexo.

    Lamentablemente no todo el mundo tiene esta idea tan clara.

    Tendríamos que detenernos a pensar antes de decir nada: ¿Me gustaría que un extraño, o , conocido, me reprochara salir con la persona que quiero? Creo que la respuesta es obvia. ¡Es un no rotundo!

    Deberíamos por tanto, tener todos la misma Libertad de decidir a quien queremos y a quien no, sin sentir temor a represalias. Y mientras no se así, habrá que seguir luchando por conseguir ese derecho.

    ¡Un saludo! ¡Disfruta de tus vacaciones!

    1. *Pili* dice:

      Muchísimas gracias por tu comentario y por compartir tu reflexión 🙂

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