Autoestima. Mírate al espejo, ¿qué ves?

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Angel-A

Para la entrada de hoy tenemos una escena muy especial. Una secuencia maravillosa de la película Angel-A (2005) de Luc Besson. Antes de seguir leyendo te aconsejo que la disfrutes 🙂

Mírate al espejo, ¿qué ves?

Después de ver esta escena, es posible que te hayas sentido identificad@ de una u otra manera con André. Lo cierto es que muchas personas se mueven por la vida sin valorarse, sin pararse a mirar en el espejo y sin quererse. Cuando el protagonista descubre en el espejo cualidades como bondad, belleza, dulzura y amor, parece que en su cabeza ha ocurrido un “click”. De repente se ha dado cuenta de que esas características que tanto valora en los demás las tiene él y ni siquiera lo sabía.

Ha sido necesario que otra persona, a la que él valora le explique la realidad, le muestre lo que ella ve. Pero lo cierto es que no siempre aparece esa persona que nos da un toquecito para decirnos “oye, eres maravillos@, ¿no te habías dado cuenta?”. Y gracias a la cual empezamos a mirar al espejo y a apreciar lo que somos y lo que podemos ofrecer a los demás. Y otras veces, aunque tengamos a esa persona, por mucho que ella nos diga o nos intente demostrar, si no nos creemos el valor que tenemos…de nada sirve lo que nos digan los demás.

 Tu cuerpo falto de amor y confianza…¿no merece tu atención? Porque sólo tú te puedes sanar. Sólo depende de ti el aprender a quererte, a valorarte. Y sólo tú puedes ser consciente de cuáles son tus puntos débiles y de qué puedes hacer para mejorarlos. Porque la autoestima también consiste en eso. En saber qué tenemos que modificar, igual que conocer cuáles son nuestras fortalezas para ser la mejor versión de nosotros mismos.

El despertar

Hace poco tiempo que he tenido la suerte de ser testigo de “el despertar” de una persona muy especial y cercana a mi. Su autoestima estaba más bien desaparecida. Y a consecuencia de eso tenía unos miedos muy arraigados que le impedían valorarse y verse como es en realidad. Su cabeza sólo le decía cosas del tipo “No vas a poder hacerlo. No eres válida para esto. No vas a estar a la altura”…. Con todas estas lindezas es muy difícil tener confianza en uno mismo. Y sobre todo es muy difícil quererse.

Pero la vida le puso en la situación de tener que enfrentarse a esas situaciones que tanto miedo le daban. Situaciones de las que siempre había huido por pensar que no podría hacerlo. Y cuál ha sido su sorpresa, cuando de repente ha descubierto que ella sí puede hacerlo. Que ella sí que es válida para esto. Y que está más que a la altura. Ha vivido un auténtico despertar. Porque se ha dado cuenta que ella era la principal persona de su vida que no se estaba teniendo en cuenta. Que no se estaba prestando atención. Y que no se había parado a mirarse al espejo y decirse lo maravillosa que es 🙂

Cuando empezamos a confiar en nosotros mismo, nos damos cuenta de que no hay prácticamente nada que no podamos conseguir si de verdad nos lo proponemos y lo queremos.

“Quiérete a ti mismo primero y todo lo demás cae en orden. Tienes que quererte a ti mismo para hacer cualquier cosa en este mundo” (Lucille Ball).

¡Hasta la semana que viene!

Carpe diem ★

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