Figuras ocultas. O la importancia de las personas que nos rodean

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Mujeres increíbles

Figuras ocultas es una película del 2016. Una vez más la historia se ha olvidado de contar la vida de mujeres increíbles. Pero por suerte el director Theodore Melfi quiso poner remedio a esto.  La película cuenta el paso por la NASA de tres mujeres afroamericanas en los años sesenta. Además de ser una época marcada por la carrera espacial, se estaba librando también una importante lucha por los derechos de los negros estadounidenses.

La verdad que la película tiene todos los ingredientes. Mezcla de grandes historias (reales), con buenos intérpretes, humor, injusticias, intriga…En definitiva, totalmente recomendable.

Figuras ocultas

La gente que te rodea

La película nos habla de tres historias de lucha y valentía. Estas mujeres se encuentran con dos obstáculos casi insalvables: el hecho de ser mujer y el hecho de ser negra. Parece mentira que estas dos cosas sean suficientes para modificar la vida de una persona. Para hacer que sea más difícil o para impedir que pueda alcanzar sus metas. (Y por desgracia no sólo ocurre en la película o en los años sesenta, sino que a día de hoy, sigue ocurriendo). Pero a pesar de tener estas dos razones en su contra, ellas no dejan de intentarlo. No dejan de perseguir sus sueños, de demostrar lo que saben, lo que quieren, y no dejan de enfrentarse a quien haga falta para seguir adelante.

Pero de lo que quiero hablar hoy es de la importancia que tienen las personas de las que nos rodeamos. Las amistades o compañer@s del trabajo pueden ser de vital importancia en nuestra vida. Son personas con las que compartimos tiempo y espacio durante muchas horas al día. Haciendo una clasificación un pelín libre, podemos dividir a las personas en pesimistas y optimistas (con muchos matices dentro de cada grupo).

Pesimistas vs optimistas

Algunas de las características de las personas pesimistas: suelen ver un problema o inconveniente en cada situación, se quejan habitualmente, todo les viene mal, nunca hacen nada de forma desinteresada o no son capaces de ver los beneficios o aprendizajes que pueden conseguir de cada experiencia. Y por el contrario las personas optimistas: ven diferentes alternativas para un problema, no se quejan sabiendo que no va a servir de nada, sonríen, saben que de cada experiencia sea buena o mala van a aprender algo… Las diferencias son bastante importantes. Y el rodearse de personas del primer o segundo grupo también va a marcar la diferencia. En el primer caso será complicado que te animen, te apoyen y te empujen a luchar por lo que quieres. Y en el segundo siempre, siempre, siempre serán un apoyo, te animarán a continuar y a no tirar la toalla. Como ocurre en la película, las tres mujeres se animan y prestan su apoyo mutuamente. Cuando alguna se encuentra en dificultades las demás están ahí para ayudarla y motivarla a seguir.

Por supuesto a las personas pesimistas también hay que quererlas 😀 seguramente ellos no tengan la culpa de ser así. Pero en la medida de lo posible no hay que dejar que nos influyan demasiado, porque podemos meternos en su bucle de negatividad casi sin darnos cuenta. Tenemos que aprender a poner distancia para que los consejos u opiniones que nos den no sean trabas en nuestro camino (que ya bastantes hay).

Todos tenemos nuestros momentos de bajón, en los que vemos todo negro. Y estar al lado de alguien que nos infunde confianza y nos anima puede ser nuestro salvavidas.

“Lucha por lo que quieres, pero deja de quejarte”.

Hasta la semana que viene!

Carpe diem ★

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