Gracias por la lluvia

Cineteca Matadero

Hace unas semanas fui con una amiga a la Cineteca del  Matadero de Madrid a ver la peli documental Gracias por la lluvia (Thank you for the rain). La verdad que sólo por lo chula que es la sala merece la pena ir allí a ver cine (y eso sin contar que la entrada cuesta 3.5€ y que en el bar que está junto a la sala tienen unas tartas y bizcochos riquísimos).

cineteca matadero

Gracias por la lluvia

La película es un documental, rodado en parte por la directora y en parte por su propio protagonista. Kisilu Musya es un granjero keniano que intenta luchar contra el cambio climático que afecta a su producción y por tanto a lo que da de comer a su familia. Durante cuatro años Kisilu carga con una cámara de vídeo en la que nos va mostrando a su familia, su comunidad y los medios que ponen para paliar los efectos del cambio de clima. Vemos la estrategia que sigue, hablando con las personas de su entorno, buscando alternativas y liderando un movimiento comunitario. Y cómo incluso llega a acudir a la XXI Conferencia sobre el Cambio Climático en París en el 2015.

Nada de dramas

La verdad que el documental no tiene desperdicio. Pero una de las cosas que más me llegaron es la actitud del protagonista y de su comunidad en general. En un momento de la película vemos cómo cae una lluvia torrencial (qué ironía, esa lluvia que tanto estaban esperando) y destroza por completo su casa. Parte del tejado se cae y otra parte sale volando. Todas sus pertenencias se mojan y muchas de ellas se echan a perder.

Cuando pasa la tormenta se acercan a la casa para hacer un balance de los daños. Entonces la mujer de Kisilu hace un comentario sobre lo que ha ocurrido….y se echan a reír! Pero una risa contagiosa, que les sale de dentro, de esa que se pega y no puedes parar de reír! Y tu piensas pero…si están delante de su casa destrozada…¿por qué parecen felices? Y seguramente ellos estén pensando:” bueno mañana toca ponerse manos a la obra y reconstruir lo destruido”. Y ya está, sin más drama, sin más catástrofe. Es una realidad, ha caído una tormenta impresionante y ha destrozado el tejado. Ya está hecho y no podemos hacer nada para cambiarlo. Mañana me pongo a solucionarlo. No me recreo en la mala suerte que he tenido, en lo injusta que es la vida ni en lo inadecuado o molesto que es lo que me ha ocurrido….

¡Cuánto nos queda por aprender de esa actitud!

Como hormiguitas

Y otra de las cosas llamativas (al menos para mi) es lo claro que Kisilu tiene que los grupos, la comunidad, la suma de personas en definitiva siempre es mejor que el individualismo. Él no ha estudiado Psicología de los Grupos (muchas cosas aprendimos en esa asignatura en la universidad) pero tiene claro que la unión de personas es mejor y más fuerte. Por eso, casi desde el principio basa su estrategia contra el cambio climático en el trabajo en grupos.

Hay una escena muy simbólica en la que se pregunta …”si los insectos (como las hormigas) son capaces de vivir y organizarse en comunidad porque es más efectivo y mejor para cada miembro…¿por qué los humanos no vamos a ser capaces de hacerlo?” Lo que me lleva a pensar en la cantidad de veces que en nuestra sociedad tiene más importancia el individuo o la competitividad que el bien común o el trabajo en equipo.

Os invito a ver el documental que es una lección de vida en muchos sentidos y a sacar vuestras propias conclusiones 🙂

Hasta la semana que viene!

Carpe diem ★

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